MI TERRITORIO

El indisoluble vínculo que une a la población maya con su entorno se teje en el andar cotidiano de su vida en el pueblo, en el campo, alimento para el cuerpo y el espíritu, salud manifiesta en las personas y en el pueblo. La milpa es escenario de comunión del ser humano con la naturaleza y las deidades que la configuran, de agradecimiento, de aprendizajes entre generaciones y, sobre todo, una forma ética de existir, pues todavía aquellos quienes piensan que solo se puede comer el maíz que levantas influyen con su presencia, fuerza e historia emblemática en la reproducción de la vida en comunidad.

El conocimiento y uso del monte y de sus plantas y animales, y el cuidado esmerado de las abejas nativas -y las adoptadas- forman parte de un uso y manejo ancestral del espacio físico, y de lo que habita en lo inmaterial, que además de proveer alimento y medicina, fortalece su esencia cultural, esa espiritualidad que se manifiesta a través de elaboradas ceremonias como la del Ch’a’ Cháak, en la que se pide al Dios de la lluvia bañe los cultivos para recoger una cosecha suficiente en beneficio de las familias del pueblo. A su vez, las y los mayas tejen reciprocidad proveyendo cuidados a la dadora. Saben que la tierra abastece, que ellas y ellos son el territorio.

Los materiales presentados en esta galería reflejan la esencia que guardan las y los mayas de los niveles del mundo: la tierra y el cielo, la tierra y el inframundo; donde dioses y diosas ejercen su poder para dar equilibrio a la vida. La ceremonia del Ch’a’ Cháak pidiendo al Dios del agua y de la lluvia su bendición, la procuración del entorno natural a través del cuidado y crianza de la abeja Xunáan Kaab. El Janal pixan celebración anual en donde se congracia con las y los finados, quienes llegan a disfrutar de los placeres del mundo terrenal. Estas manifestaciones de la cultura maya siguen vivas en las comunidades mayas actuales, sinónimo de resistencia, reproducción y permanencia. Los productos elaborados por las y los participantes que se exponen en esta sala son 12 fotografías, una cápsula audiovisual, un cartel y un tríptico.

Cápsula audiovisual elaborada por Oscar Gionvani Balam Canul, Mariano Balam Canul, Pablo Jesús Piña May, Marbin Reyson May Balam, José Adrián y la Señora Isabel Hau Gonzáles. Comunidad El Naranjal.

Poster elaborado por Lidia Maribel Moo Poot y Zuemi Arely Ku Cimé. Comunidad Kankabchén.

Tríptico elaborado por Giovani Balam Canul y Mariano Balam Canul. Comunidad El Naranjal.

El Ch’a’ Chaak es muy importante porque si no alimentamos a los Yuum Ch’áako’ob (Dioses trueno) no te van a regalar las lluvias. Esto lo tienen que aprender los jóvenes para que en el futuro lo hagan.

Isabel Hau González
Sabia local de la comunidad El Naranjal, José María Morelos, Quintana Roo
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